Un tribunal de Texas ha dictado condenas de prisión de varios años a ocho manifestantes acusados de terrorismo. Los cargos están relacionados con disturbios ocurridos el 4 de julio del año pasado frente a un centro de detención de migrantes en Alvarado. Durante los altercados, un oficial de policía resultó herido de bala. Las condenas reflejan la severidad con la que las autoridades están tratando los actos de violencia y alteración del orden público relacionados con la inmigración. Los acusados fueron hallados culpables de terrorismo, un cargo inusual en este tipo de protestas. El incidente y el juicio han generado debate sobre los límites de la protesta y la definición de terrorismo. Las penas buscan disuadir futuras acciones violentas similares.