El Concejo Municipal de Hitchcock, Texas, una ciudad ubicada a unos 45 minutos de Houston, votó recientemente para rechazar la colaboración con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Esta decisión marca un hito en la política migratoria de Texas, desafiando la postura estatal más restrictiva. La votación refleja una determinación de proteger a los residentes migrantes de la deportación. Los funcionarios de la ciudad argumentan que la cooperación con ICE socavaría la confianza de la comunidad y obstaculizaría el trabajo policial diario. La medida implica que la policía local no asistirá a ICE en la aplicación de leyes de inmigración federales, limitando su participación en operaciones de deportación. Esta acción posiciona a Hitchcock como una posible “ciudad santuario” en un estado donde tales políticas son controvertidas.