Suecia ha alertado a la Unión Europea sobre posibles riesgos asociados al sistema de conducción autónoma de Tesla, lo que podría resultar en una prohibición de su uso en el territorio europeo. La advertencia sueca se centra en la seguridad y el comportamiento del sistema "Full Self-Driving" (FSD) de Tesla, señalando que este presenta peligros potenciales para conductores y peatones. Específicamente, se han detectado problemas con la capacidad del sistema para reaccionar adecuadamente ante situaciones de emergencia y para mantener el vehículo dentro de los límites del carril. Las autoridades suecas exigen que Tesla aborde estas deficiencias antes de que se permita la operación continua del sistema en Europa. La Comisión Europea ahora evaluará la información proporcionada por Suecia y determinará los próximos pasos, que podrían incluir pruebas adicionales o incluso la suspensión de la funcionalidad de conducción autónoma de Tesla. Esta situación representa un desafío significativo para Tesla, que ha estado promoviendo activamente su tecnología FSD como un avance en la seguridad vial.