El fabricante estadounidense de vehículos eléctricos, Tesla, ha modificado retroactivamente los contratos de compra de su sistema de asistencia Full Self-Driving (FSD). La compañía ha añadido contenido a los documentos que no estaba presente en los acuerdos originales firmados con los clientes. Esta acción ha dificultado que los usuarios accedan a los contratos originales para redactar reclamaciones de reembolso. En algunos casos, Tesla ha bloqueado completamente el acceso de los clientes a la documentación original disponible en línea. Estas alteraciones se han realizado de manera discreta y sin previo aviso a los compradores. El objetivo aparente de estas modificaciones es limitar la capacidad legal de los usuarios para exigir compensaciones.
