Un tribunal administrativo sueco ha rechazado la solicitud del Instituto Real de Tecnología KTH (KTH) de suspender los estudios de Alexander Holmberg, un estudiante condenado por terrorismo. La decisión se tomó a pesar de la preocupación expresada por estudiantes y personal de la universidad. El tribunal argumentó que KTH no presentó pruebas concretas de que Holmberg representara un peligro durante su formación en química. La corte determinó que no existe una amenaza demostrable asociada a su presencia en el campus. Esta resolución permite a Holmberg continuar con sus estudios en KTH, generando debate sobre la seguridad y la reinserción social. La universidad había intentado la suspensión basándose en el riesgo potencial, pero no pudo justificarlo legalmente.