Decenas de miles de manifestantes participaron en una marcha en apoyo a la región de Lika, expresando su fuerte descontento con el gobierno actual. Los manifestantes corearon consignas como "Traición, traición. ¡HDZ, vete!", refiriéndose al partido gobernante. La movilización masiva evidencia una creciente frustración pública con las políticas gubernamentales y la situación en Lika. Los participantes presentaron una serie de demandas, buscando una respuesta clara y acciones concretas por parte de las autoridades. Analistas políticos sugieren que las acciones del gobierno podrían considerarse un "suicidio político" debido a la magnitud de la protesta. La manifestación subraya la importancia de los problemas regionales y la necesidad de diálogo entre el gobierno y la ciudadanía. La jornada transcurrió en un ambiente de tensión, pero sin incidentes mayores.