Tennessee está programado para ejecutar a Christa Pike, lo que marcaría la primera vez en dos siglos que el estado ejecuta a una mujer. Pike fue condenada por el asesinato de Chad Gibson en 2015. La ejecución está programada para el 8 de marzo. Los defensores de Pike argumentan que sufrió problemas de salud mental y un historial de abuso que no fueron adecuadamente considerados durante el juicio. Se han presentado recursos legales para detener la ejecución, alegando errores en el proceso judicial. El caso ha generado un intenso debate sobre la pena de muerte en Tennessee, y el papel de la salud mental en los casos de condena capital. Si la ejecución se lleva a cabo, Tennessee se unirá a una pequeña cantidad de estados que han ejecutado a mujeres en los últimos 200 años.