El director de la agencia que supervisa las prisiones del estado de Tennessee (Estados Unidos) ha presentado su dimisión tras un fallido intento de ejecución de una reclusa condenada a muerte. La ejecución, llevada a cabo mediante inyección letal, se suspendió después de que los funcionarios no pudieron establecer acceso venoso. Este incidente ha generado un intenso debate sobre la pena de muerte y los protocolos de ejecución en Tennessee. La reclusa aún permanece en el corredor de la muerte mientras se evalúan los próximos pasos. La dimisión del director se produce en un momento de creciente escrutinio sobre la aplicación de la pena capital en los Estados Unidos. Se espera que se lleve a cabo una investigación exhaustiva sobre las causas del fallo en la ejecución en la prisión de Tennessee.