La ejecución de Christa Pike, condenada por asesinato en el estado de Tennessee, fracasó y actualmente se encuentra luchando por su vida en un hospital. Pike, de 50 años, permanece inconsciente y conectada a un respirador cuatro días después de que el estado de Tennessee intentara ejecutarla mediante una inyección letal que no tuvo éxito. Según su abogado, Stephen Ferrell, los médicos están trabajando para eliminar la gran dosis de pentobarbital que se le administró. El fallo en la ejecución ha generado interrogantes sobre el protocolo y la eficacia de la inyección letal como método de pena capital en Tennessee. La situación de Pike es crítica y su futuro incierto, mientras las autoridades investigan las causas del fracaso. Este incidente pone de relieve la controversia en torno a la pena de muerte y la administración de fármacos utilizados en las ejecuciones en los Estados Unidos.