Una vivienda unifamiliar fue completamente despojada de su contenido por sus inquilinos, quienes se marcharon durante la noche llevándose todos los bienes. La propietaria, Natalie Schell, ha expresado su incredulidad ante la situación. Las autoridades estiman el valor de lo robado en 100.000 euros. El incidente ha generado sorpresa en la comunidad local. La policía ha iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del robo y localizar a los responsables. Schell se enfrenta ahora a importantes pérdidas económicas y a la necesidad de reamueblar la propiedad. Se desconoce el motivo que llevó a los inquilinos a cometer este acto.
