Una asistente de guardería en ‘Gan Shel Sigal’ fue sentenciada a diez años de prisión después de ser condenada por 277 cargos de agresión a menores. El tribunal dictaminó la sentencia tras la presentación de pruebas contundentes de abuso físico y emocional hacia los niños bajo su cuidado. Además de la pena de cárcel, el tribunal ordenó el pago de una indemnización de 450.000 shekel a los padres de los niños afectados. El caso ha generado gran indignación entre los padres y ha puesto de relieve la necesidad de una mayor protección para los niños en las guarderías de Israel. La sentencia busca hacer justicia por el sufrimiento infligido a los pequeños y disuadir futuros actos de abuso. Se espera que este fallo siente un precedente importante en casos similares en Israel. La asistente deberá resarcir económicamente a las familias por el daño causado.