Paraguay logró una victoria histórica y sorprendente ante Turquía, clasificándose para la siguiente fase del Mundial. El partido se desarrolló con un Paraguay jugando gran parte del encuentro con diez jugadores, debido a una expulsión. A pesar de la desventaja numérica, el equipo paraguayo demostró un espíritu de lucha excepcional y una gran determinación. La actuación de Paraguay se describió como heroica e inconmensurable por la prensa local. El joven Arda Güler, figura destacada de Turquía, no pudo evitar la eliminación de su equipo. Este triunfo revitaliza las esperanzas de Paraguay de avanzar en el torneo.
