Un grupo de jóvenes delincuentes robó a varios bañistas en una playa, sustrayéndoles objetos personales. Tras cometer estos robos, los propios menores fueron víctimas de un asalto por parte de otros individuos. Las autoridades locales investigan ambos incidentes para determinar la identidad de los agresores en el segundo asalto. Este caso inusual destaca una ironía en la situación, donde los ladrones se convirtieron en víctimas. Se desconoce el valor total de los objetos robados en ambos hechos. La policía advierte sobre la vulnerabilidad y los riesgos de participar en actividades ilegales. Se espera que los responsables sean llevados ante la justicia.