Una joven finlandesa, identificada como Solmu, ha denunciado haber sido víctima de abuso sexual. La experiencia traumática, ocurrida en un domicilio, la dejó profundamente afectada, sintiéndose "vacía" y marcada por el evento. Solmu relata que enfrentarse a su trauma es crucial para evitar vivir el resto de su vida como víctima. La joven, de 14 años, describe un estado de vulnerabilidad y desorientación previo al abuso, evidenciado por su apariencia y pertenencias. Se encontraba en una situación de precariedad, con sus posesiones en bolsas de Ikea y mostrando signos de insomnio. La denuncia busca visibilizar la problemática del abuso sexual y fomentar la búsqueda de ayuda y justicia para las víctimas.