Un tribunal superior en Kuching, Malasia, ha condenado a un adolescente de 16 años a seis años de prisión por causar un accidente de tráfico fatal. La sentencia revoca una decisión anterior que ordenaba el internamiento del joven en la escuela correccional Henry Gurney. Los detalles del accidente no fueron especificados en la información disponible. La decisión judicial marca un giro significativo en el caso, pasando de una medida de internamiento a una pena de prisión. Se desconoce la identidad de la víctima fatal y las circunstancias exactas que llevaron al accidente. La condena subraya la severidad con la que las autoridades malasias tratan los delitos de tráfico, incluso cuando son cometidos por menores de edad. El adolescente deberá cumplir la pena en una institución penitenciaria.