La autopsia realizada a la tía asesinada por su sobrino de 17 años ha revelado que la víctima sufrió 42 puñaladas. El examen forense, que se prolongó por más de cuatro horas, permitió reconstruir la secuencia de los ataques. El adolescente, quien ya confesó el crimen, es el principal sospechoso de la muerte de su tía. Las autoridades continúan investigando los motivos que llevaron al joven a cometer este acto de violencia. Los resultados de la autopsia confirman la brutalidad del ataque y proporcionan detalles cruciales para la investigación en curso. El caso ha conmocionado a la comunidad local, generando interrogantes sobre las circunstancias que condujeron a esta tragedia familiar.