El columnista de DN, conocido como Alien, expresa su frustración ante la creciente “inteligencia” de los dispositivos tecnológicos. Tanto su coche como sus auriculares parecen anticiparse a sus deseos, actuando como si supieran más que él. Alien siente que, mientras el mundo avanza hacia una mayor sofisticación tecnológica, él se queda rezagado. Esta situación le genera una sensación de impotencia y desconexión frente a la automatización omnipresente. El autor reflexiona sobre cómo estos objetos cotidianos, diseñados para facilitar la vida, terminan por cuestionar la autonomía y la experiencia individual. La columna plantea una crítica humorística a la invasión de la inteligencia artificial en la vida diaria y sus efectos en la percepción de uno mismo.