El mercado estadounidense cerró la sesión con tendencias mixtas debido al impacto negativo del sector tecnológico. Las pérdidas en este ámbito, destacando la presión vendedora sobre Alphabet y SpaceX, neutralizaron los avances registrados en otras áreas. Entre los factores positivos se encontró el progreso en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, así como la caída de los precios del petróleo. No obstante, el sector tecnológico frenó el impulso general de Wall Street. Paralelamente, se registró un incremento en los rendimientos de los bonos. Este ascenso responde a la postura restrictiva y al mensaje tajante emitido por la Reserva Federal. En conjunto, la jornada reflejó una lucha entre la incertidumbre tecnológica y la estabilidad macroeconómica.
