Las principales bolsas de Nueva York cerraron este viernes con pérdidas generalizadas, impulsadas por una ola de ventas en el sector tecnológico y de semiconductores. El índice Nasdaq experimentó el mayor descenso, con una caída del 2.2%. El Dow Jones y el S&P 500 también se vieron afectados negativamente por esta tendencia. Analistas atribuyen la corrección a la toma de beneficios tras semanas de ganancias y a la incertidumbre sobre las futuras tasas de interés. La presión vendedora se extendió a nivel global, impactando a las acciones tecnológicas en otros mercados internacionales. Este retroceso pone fin a una racha alcista que había caracterizado a Wall Street en las últimas sesiones.