El gobierno australiano, liderado por Anthony Albanese, ha anunciado una reversión de aumentos impositivos previamente planeados para pequeñas empresas, nuevas empresas y fideicomisos testamentarios. La medida beneficiará a negocios con una facturación anual de hasta 10 millones de dólares australianos. Específicamente, estas empresas podrán deducir el 50% del impuesto sobre las ganancias de capital. Esta decisión busca estimular la inversión y el crecimiento económico en el sector empresarial. El cambio representa una modificación significativa en la política fiscal original del gobierno. Se espera que el ajuste tenga un impacto positivo en la liquidez y la capacidad de inversión de las empresas afectadas. La iniciativa busca apoyar la recuperación económica post-pandemia y fomentar la creación de empleo.
