El Parlamento mongol debate una enmienda a la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que busca ampliar los beneficios fiscales a todos los ciudadanos, independientemente de sus ingresos, e incluir a los trabajadores autónomos. La reforma propone una deducción de hasta 500.000 tugriks mensuales, equivalente al 100% del impuesto sobre la renta. Durante el debate, los legisladores expresaron su preocupación por la emigración de jóvenes, argumentando que la falta de oportunidades y la percepción de que el trabajo no es valorado en Mongolia impulsan a muchos a buscar empleo en países como Corea del Sur y Australia. Se criticó la gestión de los ingresos fiscales por parte del gobierno, señalando que no se traducen en mejoras en la calidad de vida ni en un entorno seguro. Algunos diputados argumentaron que, en lugar de aumentar la carga fiscal sobre la clase media, el gobierno debería apoyar a los ciudadanos que trabajan y contribuyen a la economía. La situación se considera una crisis demográfica, dada la importancia de la población joven para el futuro del país.