La Dirección General Antifraudă Fiscală (DGAF) de la ANAF ha descubierto un esquema de facturación ficticia utilizado por empresas del sector de la construcción residencial y no residencial. La investigación ha revelado un perjuicio estimado de 4,6 millones de lei para el erario público. El caso involucra a un individuo con un estilo de vida extravagante, caracterizado por propiedades exclusivas y vacaciones exóticas. La ANAF ha presentado una denuncia ante las autoridades penales especializadas. Los inspectores están llevando a cabo investigaciones adicionales para determinar el alcance total del fraude y la identidad de todos los implicados. Este descubrimiento subraya los esfuerzos continuos de la ANAF para combatir la evasión fiscal y la corrupción en Rumanía. Se espera que la investigación resulte en enjuiciamientos penales y la recuperación de los fondos defraudados.