Los hermanos Andrew y Tristan Tate, junto con una cómplice, han sido formalmente acusados por la Dirección de Investigación de Delitos de Crimen Organizado y Terrorismo (DIICOT) en Rumanía. Los cargos se derivan de una investigación separada, pero relacionada, con un caso anterior devuelto a la fiscalía en 2024. La acusación se centra en presuntos delitos de agresión física y violencia, así como acceso ilegal a sistemas informáticos. Este nuevo proceso judicial se suma a los problemas legales que enfrentan los Tate. DIICOT continúa investigando las actividades de los acusados. Se espera que el juicio comience en las próximas semanas, aunque la fecha aún no ha sido fijada. Los detalles específicos de las acusaciones y las pruebas presentadas aún no se han hecho públicos en su totalidad.
