El grupo indio Tata, propietario de Jaguar Land Rover, llevó a cabo una inusual prueba de resistencia con su modelo Tata Aires. Para demostrar la robustez de este vehículo pequeño y económico, decidieron enterrarlo bajo 20 toneladas de tierra. El experimento buscaba evaluar la capacidad del automóvil para soportar presiones extremas y mantener su integridad estructural. Los detalles de cómo se realizó la prueba y los resultados obtenidos fueron revelados recientemente. Esta prueba poco convencional busca resaltar la fiabilidad y durabilidad del Tata Aires en condiciones adversas. El objetivo final es validar el diseño y construcción del vehículo ante situaciones de estrés significativo.