El programa de exención de impuestos de primera vivienda en Tasmania finaliza a finales de este mes, generando incertidumbre entre los compradores. La medida, que buscaba facilitar el acceso a la vivienda, desaparecerá el 30 de junio. Algunos compradores primerizos se encuentran en una carrera contrarreloj para completar sus transacciones antes de la fecha límite y evitar el pago del impuesto. Expertos advierten que el fin de la exención podría afectar la asequibilidad de la vivienda en el estado. El gobierno de Tasmania no ha anunciado una extensión del programa. La situación genera preocupación en el mercado inmobiliario local, especialmente para aquellos que contaban con la exención para finalizar sus compras.