Organizaciones de la sociedad civil, el sector cultural y los medios de comunicación en Europa están siendo objeto de ataques estratégicos y sistemáticos, según análisis recientes. Estos ataques no se consideran incidentes aislados, sino parte de una campaña coordinada que busca debilitar pilares fundamentales de la democracia. Los debates entre líderes europeos se centran en crisis como la estancamiento industrial y el deterioro ambiental, pero la amenaza a estos sectores clave a menudo queda relegada. Se advierte sobre una vulnerabilidad creciente en la defensa de estos ámbitos frente a presiones externas e internas. La falta de atención a estas agresiones podría tener consecuencias negativas para la libertad de expresión y la participación ciudadana en el continente. Se insta a una mayor conciencia y a la implementación de medidas de protección para salvaguardar estos elementos esenciales para una sociedad democrática y resiliente.