La aerolínea TAP ha completado el proceso de reestructuración financiera necesario para avanzar hacia su privatización. Para cumplir con el plan establecido, la compañía procedió a la venta de sus servicios de handling y catering. Asimismo, se ha efectuado la devolución de 25 millones de euros al Estado. Como medida complementaria, la empresa ha llevado a cabo una reducción de capital. Esta acción tiene como objetivo absorber las pérdidas acumuladas en ejercicios anteriores. Con estos pasos, la compañía limpia su balance contable y optimiza su estructura operativa. El proceso deja la vía libre para la transición hacia la gestión privada.