El director de la mayor operadora de petroleros a nivel mundial ha declarado al Financial Times que el inicio del tránsito de barcos por el Estrecho de Ormuz podría demorarse semanas. La demora se debe a la necesidad de verificar la existencia de un acuerdo sustancial entre las partes involucradas en la región. Esta situación genera incertidumbre en el comercio marítimo internacional, especialmente en el transporte de petróleo. La compañía busca garantías de seguridad antes de reanudar las operaciones normales en el estrecho, una ruta crucial para el suministro energético global. La falta de un acuerdo firme podría prolongar las interrupciones y afectar los precios del petróleo. La empresa evalúa constantemente la situación geopolítica para tomar una decisión informada sobre el reinicio del tráfico marítimo.
