El tráfico de buques a través del estrecho de Ormuz alcanzó su punto más alto desde el comienzo de las hostilidades en Oriente Medio el 22 de junio. Este incremento en el flujo marítimo sugiere una posible normalización de las operaciones comerciales en la región, a pesar de las tensiones persistentes. El estrecho de Ormuz es una ruta marítima crucial para el transporte de petróleo y otros bienes a nivel mundial. El aumento del tráfico podría indicar una adaptación de las empresas a la situación de seguridad actual o una respuesta a la demanda global. Expertos señalan que la vigilancia y la seguridad en la zona siguen siendo prioritarias. No se especificaron las cifras exactas del aumento del tráfico, pero se confirma que superan los niveles registrados desde el inicio del conflicto. La situación continúa siendo monitoreada de cerca por las autoridades internacionales.
