El Estrecho de Ormuz permanece congestionado con más de 580 buques, incluyendo petroleros y cargueros, según datos de MarineTraffic. La BBC Verify identifica tres factores principales que impiden el tránsito: preocupaciones de seguridad, la amenaza de minas y posibles tarifas de peaje impuestas. El número real de embarcaciones en la zona podría ser aún mayor, ya que muchos barcos no transmiten su ubicación. Esta situación genera incertidumbre en el comercio marítimo global. La congestión afecta significativamente el transporte de petróleo y mercancías a través de esta ruta estratégica. Las autoridades no han confirmado oficialmente las razones del bloqueo, pero la tensión en la región es evidente.
