Un fuerte terremoto sacudió la provincia de Hopei, en el norte de China, la mañana del 28 de julio de 1976, causando temores de graves bajas y daños materiales en instalaciones industriales y propiedades. Se reportaron réplicas significativas tras el sismo inicial, incluyendo una réplica de casi la misma intensidad 16 horas después. El evento, considerado el más fuerte en 12 años, afectó severamente la región industrial. Las autoridades temían un número elevado de víctimas debido a la potencia del sismo y la densidad de población. Este artículo, publicado originalmente el 29 de julio de 1976, detalla los primeros informes sobre el desastre. El informe inicial indica daños extensos y anticipa un impacto considerable en la industria local. Se estima que el terremoto causó la muerte de más de 240.000 personas.