Con el inicio de la campaña electoral para las elecciones del 23 de septiembre, la ciudad de Tánger se enfrenta a fuertes críticas sobre su gestión y los problemas cotidianos de sus ciudadanos. Existe una creciente preocupación sobre si estos problemas podrían afectar negativamente la participación en los próximos comicios. Activistas en redes sociales están compartiendo imágenes de basura en las calles y barrios de la ciudad. La situación plantea interrogantes sobre cómo el descontento local podría traducirse en una baja afluencia a las urnas. El debate se centra en si los ciudadanos de Tánger mostrarán su desaprobación a través de la abstención. Esta situación podría ser indicativa de un descontento más amplio con la administración local y sus prioridades.