Tallinn enfrenta una preocupante disminución de su población, resultado de una combinación de factores demográficos. Durante los últimos cinco años, la ciudad ha registrado más defunciones que nacimientos, un trend que se ha agudizado recientemente. A esto se suma un cambio en la migración neta, que ahora es negativa: más residentes abandonan la capital que se mudan a ella. Esta situación representa un desafío para el futuro de la ciudad, impactando potencialmente en su economía y servicios públicos. Las autoridades deberán analizar las causas subyacentes de esta tendencia para implementar políticas que fomenten tanto la natalidad como la atracción de nuevos residentes. La pérdida de población podría generar consecuencias significativas en el tejido social y el desarrollo urbano de Tallinn. Se espera que este tema sea objeto de debate y análisis en los próximos meses.