Dos personas murieron en Herat, Afganistán, tras la intervención violenta de los talibanes contra una protesta. La manifestación fue una respuesta a la detención de decenas de mujeres acusadas de infringir el código de vestimenta impuesto por el régimen. Los talibanes abrieron fuego contra los manifestantes, resultando en la muerte de dos individuos y un número indeterminado de heridos. Las detenciones iniciales se produjeron debido a supuestas violaciones de las normas de vestimenta femenina establecidas por las autoridades. Este incidente subraya la creciente represión contra los derechos de las mujeres en Afganistán desde la toma del poder por los talibanes. La comunidad internacional ha condenado la violencia y las restricciones impuestas a las mujeres afganas.