Las autoridades talibanes en Afganistán han detenido a 30 mujeres acusadas de violar las normas relativas al uso del hiyab. La detención, confirmada por un comunicado oficial, representa un nuevo endurecimiento de las restricciones impuestas a las mujeres desde la toma del poder por los talibanes. No se han proporcionado detalles específicos sobre las acusaciones o el proceso legal al que se enfrentan las detenidas. Esta acción se suma a una serie de medidas restrictivas que limitan la libertad y los derechos de las mujeres afganas, incluyendo la prohibición de asistir a la universidad y trabajar en organizaciones no gubernamentales. Expertos en derechos humanos de la ONU han expresado su preocupación por el creciente deterioro de la situación de los derechos humanos en Afganistán. La comunidad internacional ha condenado repetidamente las políticas talibanes hacia las mujeres y ha pedido el respeto de sus derechos fundamentales.