Las autoridades en Penjikent, Tayikistán, han intensificado las redadas contra ciudadanos que visten ropa considerada inapropiada según las tradiciones nacionales. La policía está activamente involucrada en la identificación y abordaje de personas que, según las normas oficiales, no se ajustan al código de vestimenta tradicional. Esta iniciativa busca reforzar las costumbres locales y combatir influencias externas en la vestimenta. No se han especificado detalles sobre las sanciones para quienes infrinjan estas regulaciones. La acción ha generado debate sobre la libertad individual y los límites de la imposición cultural. Observadores expresan preocupación por la posible violación de derechos personales bajo el pretexto de preservar las tradiciones.