Un nuevo enfoque a la colaboración internacional propone priorizar la ética indígena taiwanesa, desafiando los modelos tradicionales de movilidad académica individualista. El autor, Wasiq Silan, explora metodologías indígenas como lmuhuw y qutux niqan, basadas en la cartografía a través del canto y los lazos de parentesco, respectivamente. A través de experiencias con el equipo Millet Ark en Nueva York y Panamá, el artículo destaca la importancia de viajar y colaborar colectivamente, incluyendo a ancianos y jóvenes. Se argumenta que la colaboración significativa debe enfocarse en la responsabilidad relacional en lugar de la simple extracción de conocimiento. Esta perspectiva decolonial busca transformar la manera en que se concibe la colaboración académica global. El texto aboga por una movilidad que responda a principios éticos y comunitarios arraigados en la cultura taiwanesa indígena.
