Taiwán está buscando activamente desarrollar su industria de defensa dual, enfocándose en la producción de drones y otras tecnologías con aplicaciones tanto civiles como militares. El éxito de esta ambición depende crucialmente de la inversión gubernamental continua y del acceso a mercados internacionales. La Unión Europea se presenta como un socio ideal para fortalecer la cooperación y expandir los lazos comerciales. No obstante, existen desafíos importantes que superar para consolidar esta industria. El artículo explora las oportunidades y los posibles obstáculos que enfrenta Taiwán en esta transición. La capacidad de Taiwán para posicionarse como un centro de manufactura en este sector estratégico será fundamental para su seguridad y su crecimiento económico. Un enfoque estratégico y la colaboración internacional son claves para aprovechar al máximo este potencial.