Taiwán informó el viernes el despliegue de buques para monitorear a dos embarcaciones de la Guardia Costera China que se encontraban al este de la isla. Esta acción de China se produce en un contexto de afirmación de autoridad sobre una zona del Pacífico occidental. Pekín reclama Taiwán como parte de su territorio y también insiste en que las aguas alrededor de la democracia insular están bajo su jurisdicción, lo cual Taiwán rechaza firmemente. El gobierno taiwanés considera estas maniobras como una provocación y una vulneración de su soberanía. La situación aumenta las tensiones en el Estrecho de Taiwán y en la región. Se espera que la vigilancia se mantenga mientras China continúe con estas actividades, buscando reafirmar su control en la zona.