El ejército taiwanés realizó disparos de misiles en dirección a China el miércoles, utilizando sistemas móviles de lanzamiento rápido proporcionados por Estados Unidos. La demostración buscó exhibir la capacidad de Taiwán para responder ante posibles amenazas. Los lanzadores, conocidos como "dispara y muévete", permiten una mayor movilidad y dificultan su detección. Este ejercicio se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Taiwán y China, que reclama la isla como parte de su territorio. Taiwán ha incrementado sus defensas ante la presión militar y diplomática china. El gobierno taiwanés enfatizó que estas maniobras no buscan provocar, sino fortalecer su preparación defensiva. La respuesta de China a la demostración militar taiwanesa aún no se ha hecho pública.