La capitalización bursátil de la Bolsa de Taiwán superó los 5 billones de dólares, consolidándose entre las principales bolsas a nivel mundial. Sin embargo, este logro histórico contrasta con las dificultades que enfrentan la mayoría de las empresas taiwanesas. Se estima que el 60% de las compañías cotizadas están luchando por mantener su rentabilidad a pesar del auge general del mercado. Este fenómeno revela una marcada disparidad entre las empresas líderes que impulsan el índice bursátil y el resto del mercado. Factores como la inflación global, las interrupciones en la cadena de suministro y la creciente competencia internacional contribuyen a estos desafíos. Analistas señalan que la recuperación económica post-pandemia no ha sido uniforme, beneficiando desproporcionadamente a ciertos sectores. La situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento bursátil a largo plazo y la necesidad de políticas que apoyen a las empresas más vulnerables.