La bolsa de Taiwán experimentó una sesión volátil, abriendo a la baja pero logrando cerrar con ganancias. Esto ocurrió a pesar de que los inversores extranjeros vendieron acciones por un total de 166.8 mil millones de yuanes taiwaneses durante dos sesiones consecutivas. Sectores como el de la industria militar y el plástico lideraron las subidas, registrando límites diarios al alza. El mercado se recuperó gracias al buen desempeño de las empresas tradicionales y tecnológicas. Analistas atribuyen la caída inicial a la presión de las ventas extranjeras, pero resaltan la resiliencia del mercado local. La recuperación sugiere un posible cambio de tendencia a corto plazo. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por los inversores.