Taiwán informó el domingo que había rechazado a 16 buques de la guardia costera china, de investigación y de pesca, involucrados en operaciones simultáneas de “acoso marítimo”. Un número "inusualmente grande" de buques chinos participó en estas operaciones coordinadas alrededor de la isla principal de Taiwán y Pratas, una isla disputada al suroeste, según un comunicado de la guardia costera taiwanesa. Las acciones fueron descritas como una forma de intimidación y presión sobre Taiwán. Las autoridades taiwanesas respondieron con firmeza para proteger su espacio marítimo y reafirmar su soberanía. El incidente intensifica las tensiones en el Estrecho de Taiwán, una zona de creciente preocupación geopolítica. Se espera que este tipo de actividad continúe, requiriendo una vigilancia constante por parte de Taiwán.