El gobierno de Taiwán ha rechazado una propuesta de China que ofrecía a los aficionados taiwaneses la posibilidad de ver el Mundial a través de plataformas en línea chinas o incluso viajando al país. Las autoridades taiwanesas calificaron la oferta como “irrelevante”, argumentando que el acceso al evento deportivo es fácilmente disponible en Taiwán. La respuesta de Taiwán subraya las tensiones políticas existentes entre ambas naciones. El gobierno taiwanés considera que la oferta china es un intento innecesario de influencia. La transmisión del Mundial ya está disponible a través de canales locales en Taiwán, eliminando la necesidad de recurrir a fuentes chinas. Esta situación se produce en un contexto de crecientes diferencias políticas y diplomáticas entre Pekín y Taipéi.
