Las autoridades taiwanesas están investigando a 17 empresas financiadas por China por la presunta captación ilegal de talento tecnológico. Se han realizado redadas en decenas de ubicaciones como parte de la pesquisa. La investigación busca determinar si estas empresas intentan socavar la ventaja competitiva de Taiwán en el sector de alta tecnología. Taiwán es líder mundial en la producción de semiconductores avanzados, suministrando a empresas importantes como Nvidia. El gobierno teme que la fuga de cerebros pueda dañar su industria clave. Las empresas sospechosas podrían enfrentar cargos por violar las leyes de seguridad nacional y propiedad intelectual. La investigación subraya las tensiones económicas y tecnológicas entre Taiwán y China.