Taiwán ha expresado su fuerte oposición a la decisión de China de modificar unilateralmente el nombre del Coro Nacional Infantil de Taiwán a “Coro Infantil de Taiwán, China”. Esta acción, percibida como una imposición de la política de “Una Sola China”, ha generado indignación en la isla. Pekín busca, a través de este cambio de denominación, reforzar su reclamo de soberanía sobre Taiwán. El gobierno taiwanés considera la modificación como inaceptable y una violación de su autonomía. La medida se enmarca en una serie de presiones chinas sobre Taiwán en los últimos años. Se espera que este incidente intensifique aún más las tensiones bilaterales entre ambos lados del Estrecho de Taiwán.
