Un reciente análisis refuta la idea de que Taiwán no necesita elegir entre Estados Unidos y China. Los autores argumentan que la neutralidad es una ilusión peligrosa dado el contexto geopolítico actual. Taiwán no puede permitirse mantenerse al margen del enfrentamiento entre las dos potencias mundiales. La isla debe aceptar la realidad de su situación y adoptar una estrategia de defensa que disuada a China. Esta estrategia, conocida como la "estrategia del puercoespín", busca hacer de Taiwán un objetivo demasiado costoso de invadir. La persistencia en la creencia de la neutralidad ignora las presiones externas y podría ser perjudicial para el futuro de Taiwán.