Taiwán inició el lunes 22 de junio ejercicios militares de cinco días de duración para fortalecer su preparación ante una posible invasión china. La isla autónoma, reclamada por Pekín como parte de su territorio, ha experimentado un aumento significativo de incursiones militares chinas en su espacio aéreo y marítimo. Estos ejercicios buscan simular la defensa contra un ataque a gran escala, respondiendo a la creciente presión militar de China. El gobierno taiwanés ha expresado su determinación de defender su soberanía y democracia. La situación se produce en un contexto de tensiones regionales elevadas y una retórica cada vez más firme por parte de China. Los ejercicios incluyen la movilización de tropas y el despliegue de armamento para evaluar la capacidad de respuesta de Taiwán. La comunidad internacional observa de cerca la evolución de la situación en el Estrecho de Taiwán.