El ejército taiwanés ha iniciado ejercicios militares de preparación para la guerra el 22 de noviembre, con una duración de cinco días. Esta medida responde a las recientes maniobras de "realismo en alta mar" llevadas a cabo por el ejército chino. Los ejercicios taiwaneses se centran en la preparación inmediata para un posible conflicto. La situación se complica con la posible implicación de drones MQ-9B de fabricación estadounidense, considerados un factor clave en la estrategia militar de Taiwán. Estos ejercicios buscan demostrar la capacidad de respuesta de Taiwán ante la creciente presión militar de China. La escalada de tensiones en la región ha generado preocupación internacional. Se espera que Taiwán continúe fortaleciendo sus defensas ante la amenaza percibida.
