Una clínica estética en Yilan, Taiwán, ha recibido una multa de 500,000 nuevos táleres taiwaneses y una suspensión de actividad de seis meses debido a la instalación de cámaras ocultas. Esta es la segunda sanción impuesta a la clínica "Guang Ze" en relación con este caso de espionaje. Con esta nueva medida, el número total de clínicas sancionadas en el país por prácticas similares asciende a 21. Las investigaciones revelaron que las cámaras grababan a pacientes sin su consentimiento, generando una gran controversia y preocupación por la privacidad. Las autoridades sanitarias taiwanesas están intensificando las inspecciones en clínicas de belleza para garantizar el cumplimiento de las regulaciones de privacidad. El incidente ha provocado un debate nacional sobre la protección de datos personales en el sector de la salud y la belleza. Se espera que se tomen medidas adicionales para prevenir futuros casos de espionaje en estas instalaciones.